Siglos de lucha y sufrimiento han permitido el reconocimiento de los derechos sociales que ahora caracterizan nuestra sociedad europea: pensión de jubilación, indemnizaciones por despido, subsidio por desempleo, maternidad, sanidad, educación, libertad de expresión, etc.
En consecuencia, los dueños y gobernantes, que tuvieron que ceder, se expandieron en el mundo, para continuar su expolio a costa de los recursos de otros (oro y plata sur-americanos o petróleo de medio oriente), y de otra mano de obra sin derechos (esclavos africanos o semi-esclavos asiáticos).
Pero esto se fue acabando: ¿Dónde quedan recursos que robar? ¿Qué países quedan por esclavizar? ¿Cómo seguir entonces aumentando los beneficios? Así que pidieron a sus representantes en Europa, nuestros dirigentes, que les dieran más parte del pastel del producto de nuestra economía. Como hacerlo abiertamente hubiera provocado revueltas, sus expertos en comunicación inventaron el truco de la crisis.
En consecuencia, desde hace unos años, nuestros dirigentes, en representación de esos poderes, empezaron a recortar lo nuestro para dárselo: bajando sueldos a los funcionarios, congelando las pensiones, subiendo impuestos, abaratando el despido, etc.
Han cambiado las marionetas, pero sigue siendo el mismo guión, hace un año, hoy y mañana. Segundo acto de la tragedia, con los mismos actores, pero cambiando los papeles. El PSOE baja sueldos cuando el PP actúa de “defensor del pueblo”, ahora el PP sube los impuestos y el PSOE nos “defiende”. Un cambio de papeles para el mismo engaño.
Ellos no nos representan y el guión no acepta que el público participe, opine y decida.
No te dejes engañar, actúa. Indígnate y reacciona.
Nosotros no pensamos que falte dinero, sino que las deudas son invenciones contables debidas a la creciente voracidad de las multinacionales. Esas ya han visto su parte de los beneficios crecer año tras año, y sus impuestos, su participación en la sociedad, disminuir año tras año. Pensamos que si las multinacionales ya no tienen ni lugar ni gente que explotar, pues que dejen de explotar.
Ahora que están dispuestas a dejar claro que no nos necesitan como trabajadores (sino sólo como consumidores), pues que todos trabajemos menos, y bienvenido sea. Pero eso no justifica que tengamos menos derecho a nuestra parte de los beneficios de nuestra civilización porque éstos son el resultado de siglos de ciencia y tecnología, y del aprovechamiento de recursos (agua, petróleo, materias primas) que nos pertenecen a todos.



